Alcoholismo: Un Carrusel Llamado Negación

Capítulo Cuatro

por Reverendo Joseph L. Kellermannn    

EL PROBLEMA MORAL

     Este es un asunto de suma importancia. Nadie tiene el derecho de creerse Dios y demandar que el alcohólico pare de beber. Lo contrario también es cierto. El alcohólico sólo puede seguir actuando como un pequeño dios diciéndole a todos qué deben hacer mientras él hace lo que le place, si los demas del reparto continúan desempeñado su papel. La esposa le asiste todo el derecho moral y la responsabilidad para rechazar el actuar como si su esposo fuera el Dios Todopoderoso, cuyos deseos y órdenes ella debe obedecer. Como una regla, ella no puede decirle nada a su esposo que éste no desee oir; su unico medio efectivo de hacerse entender es aprender a liberarse, por si misma, del intento por parte de su esposo a controlarla. Esta independencia puede ejercitarse en silencio; no necesita palabras. Precisamente el verdadero mensaje a la esposa es lo que el esposo hace y no lo que él dice; ella debe aprender a enviar su mensaje actuando en forma distinta.

     Dos cosas pueden interferir en el éxito del programa a largo alcance para la esposa. Primero, la conducta del marido hacia la nueva actitud que puede fluctuar desde la desaprobación a las amenazas y quizas la violencia. Segundo, las responsabilidades del hogar, especialmente si hay hijos pequeños, dificultan a la esposa el acudir a reuniones de grupo, asesoramiento o terapia durante el dia. De noche pocos esposos alcohólicos cuidarian a sus hijos o pagarían a alguien por ese servicio mientras que la esposa asiste a las reuniones de Al-Anon. Nadie deberá confiar en ellos esta responsabilidad mientras estén bebiendo.

     Si una pareja se casa a una edad promedio, durante el período antes alcoholismo de la enfermedad, la esposa es la primera persona en que se encuentro en el Carrusel cuando el alcoholismo aparece. Años después es que aparecen el Propiciador y la Victima. Si la recuperación del alcohólico se inicia antes de que la enfermedad se agudice, es la esposa quien debe iniciar el programa de recuperación. Muchas personas aún hoy, incluyendo la ayuda profesional, son remisos de aceptar el alcoholismo como una enfermedad hasta que ésta alcanzo el estado adictivo de alcoholismo crónico. De ahí que la esposa se encontrara en la posición de una pionera en busca de ayuda. Si su clérigo condena las borracheras, se sentirá avergonzada de acudir a él. Si su médico falla en reconocer la existencia del alcoholismo en sus comienzos, la ayuda médica y el consejo apropiado para ella queda interrumpido. Si las condiciones se vuelven insostenibles y ella consulta a su abogado, él le podra hablar en términos de separación o divorcio, ya que este es el único servicio que le puede brindar. Todo esto aumenta su sensación de fracaso como esposa, o la aterroriza con el panorama de la ansiedad y pesar que sentiria si toma tal resolución. Muchas personas permanecen subidas al Carrusel o regresan poco después tratando de detenerlo o bajarse del mismo.

     Hasta que se produzcan cambios drasticos en nuestra actitud cultural y social hacia la bebida y el alcoholismo, el miembro de la familia que desee iniciar un programa de recuperación de alcoholismo debe entender que éste puede ser un proceso largo y difícil. No obstante, si la esposa u otro miembro de la familia está deseoso de participar en el programa semanal de educación, terapia, Al-Anon, o asesoramiento y lo practica por un periodo de seis meses, se producirán los cambios que usualmente ocurren, no sólo en su vida, sino también en la vida y actitud del alcohólico. Ahora bien, una esposa no puede realizar tal cambio a menos que crea que ésta sea la más correcta y moral alternativa, por consiguiente debe entender la naturaleza del alcoholismo. Debe tener el valor suficiente para mantenerse firme frente a la oposición de su esposo a que ellos inicie su propio programa de recuperación. Una esposa no puede esperar efectuar lo que esta más alli de su capacidad emocional o financiera. Sin embargo, si permanece en el programa, será capaz de resolver sus problemas por dificiles que le parezcan al principio.

     No hay una forma fácil para detener el Carrusel ya que puede ser más doloroso el detenerlo que mantenerlo girando. Es imposible dictar reglas definitivas que sean aplicables a todos los miembros del drama. Cada caso es diferente, pero el cuadro de la obra se presenta casi igual.

     El miembro de la familia es capaz de ver el Carrusel del alcohólico pero a menudo falla, al no ver que ella es una de las que ayuda a que siga girando. La parte más dificil de detener el repetido ciclo es el temor a que el alcohólico no quiera hacerlo sin tal ayuda. Pero lo que ella ignorantemente considera ayuda es el verdadero motivo que le permite a él continuar utilizando el alcohol como una panacea que cura todos sus problemas.

INICIANDO LA RECUPERACION

     Si un amigo o vecino llama pidiendo ayuda, debe aprovecharse esta oportunidad para conducir al alcohólico y la familia de éste hacia un programa planificado de recuperacion.

     Un profesional que atiende alcohólicos o a la familia de estos, como clientes o pacientes, debera aprender cómo enfrentarse al alcoholismo. Publicaciones especificas, están disponibles a través de programas de alcoholismo, a nivel local, estatal y nacional. También existen talleres o mesas de trabajo disponibles para los profesionales que se interesen en disponer de tiempo y esfuerzo para adquirir un conocimiento basico acerca de alcoholismo.

     Si una esposa cree que su esposo tiene problemas con la bebida o que bebe mucho y muy seguido, debe buscar ayuda y consejo inmediatamente, evaluando la situación a fin de encontrar el programa mis adecuado a sus necesidades. A reserva de la clase de ayuda que la esposa escoja, no debe desalentarse después de unas pocas conferencias o reuniones, porque los cambios no ocurriran de la noche a la mañana. La asistencia regular a estas reuniones debe ser continua, pues a muchas esposas les toma tiempo aprender esto; a fin de asegurarse de un verdadero beneficio de tales programas. En nuestra sociedad presente, la esposa tiene una sola alternativa: buscar ayuda por ella misma o permitir que la enfermedad de alcoholismo la destruya a ella, a otros miembros de la familia y quizás hasta su matrimonio.

AYUDA POR MEDIO DE AL-ANON

     Al-Anon es el recurso de grupo más difundido para la familia de hoy, al igual que A A lo es para el alcohólico. Cada una cuenta con varios miles de grupos en todas partes del pais. Muchas comunidades también disponen de Centros de Información sobre el Alcoholismo, Centros de Higiene Mental y personas profesionales que han aprendido a dar sabios y útiles consejos a la familiar

     Repetimos, la esposa puede encontrar una fuente de ayuda para ella misma. Esta es la única forma de romper el carrusel llamado negación. Una vez que la ayuda ha sido encontrada, ella debe continuar usando cuanta la ayuda posible a fin de construir su propio programa de recuperación, preferiblemente dentro de un grupo establecido. Comenzar un programa de recuperación puede ser causa de grandes sufrimientos, conflictos y confusión, pero una vez que se encamine, será menos doloroso que ayudar al alcohólico a que continúe bebiendo por quedarse como miembro del reparto de la obra que mantiene girando el Carrusel.

Gracias

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